Qué hacer
- Avisá a la policía ya, desde un lugar seguro. Decí dónde ocurrió y qué te hace sospechar un secuestro.
- Si es un niño, informá amenazas previas y quién pudo llevarlo. Entregá documentos relevantes que ya tengas.
- Contá lo que viste: hora, persona, vehículo y rumbo, si los sabés. No te acerques para obtener datos.
- Quedate en un lugar seguro y disponible para la policía. Anotá nuevos mensajes o llamadas recibidas.
- Cuando estés en un lugar seguro, pedí que una persona de confianza se quede con vos, lejos del agresor. Decile dónde estás y si no podés moverte o hablar. Si el peligro vuelve, buscá otro lugar seguro y avisá. No esperes para juntar pruebas.
- Contactá a la policía solo si hacerlo no aumenta el peligro. Contá dónde está la persona, qué vehículo viste, hacia dónde fue y si necesita atención médica, según lo que sepas. No pruebes funciones de rastreo ni canales silenciosos que no estén confirmados. Si vigilan el dispositivo, no cambies ajustes que puedan exponerte. Informá a la policía cuando sea seguro.
Qué evitar
- No persigas ni enfrentes al agresor. No entres al lugar para intentar un rescate.
- No publiques ubicación, fotos ni detalles del caso por tu cuenta. Coordiná la difusión con la policía.
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